
Las declaraciones rijosas y ofensivas del titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Leonel Serrato, en las que hace alusión y adhiere calificativos al Rector de la UASLP, Alejandro Zermeño, son sin duda, lamentables, pueriles y distantes de un funcionario serio.
Pero no es extraño en el referido secretario del gabinete estatal, este tipo de declaraciones y aseveraciones, en donde se asume como el juzgador de cualquiera que no cuadre con lo que plantea, propone o piensa.
En este caso, su rabieta tiene origen en la negativa de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, de facilitarle a la SCT el padrón del alumnado de la máxima casa de estudios, a fin de integrarlo en su totalidad al programa de becas de transporte que el gobierno estatal implementará y ha denominado “Mi Pase”, con el que se beneficiará con transporte gratuito al estudiantado.
La UASLP argumentó su negativa, en la imposibilidad legal de transferir o proporcionar datos personales de los alumnos, por estar protegidos por la Ley de Protección de Datos Personales, situación que pondría en un predicamento legal y podría generarle una sanción a la institución educativa, sanción que -por supuesto- no estaría dispuesto a recibir el titular de la SCT.
Pero, vayamos por partes, el programa que beneficiará a los estudiantes con becas de transporte, propuesto por el gobernador, Ricardo Gallardo es muy bueno, no tiene precedente y sin duda es un parteaguas en el tema de transporte, porque deja de lado el subsidio gubernamental que significaba entregar recurso a los permisionarios, para darlo directamente a los beneficiarios a través de tarjetas con las que pagarán sus traslados en transporte público.
Precisamente, al ser un programa social en donde se entregan recursos a los beneficiarios, se vuelve imperante que estos, se inscriban personalmente a dicho beneficio y que se lleve un control absoluto del número de beneficiarios y el recurso que se ejercerá para ello, verificando su personalidad y que, efectivamente son estudiantes.
Lo que el secretario intentó, fue ahorrarse el trabajo y el recurso que significa instalar mesas o puntos de inscripción al programa, en las que se haga el procedimiento de la manera correcta y donde los estudiantes puedan ir personalmente a apuntarse para ser beneficiarios; pretendiendo que por sus pistolas, le entregaran el padrón del alumnado de la UASLP.
Y es que parece que el secretario asume -como digno representante de la 4T- que la violación de la ley es algo normal y justificado, en aras de conseguir lo que se propone, como ha ocurrido recurrentemente en este sexenio. Pero parece olvidar que no trabaja para el gobierno federal, sino para el gobierno estatal.
Y es que, no es por ser mal pensados, pero teniendo datos de todos y cada uno de los alumnos de la UASLP y de otras instituciones educativas, no vaya siendo que en unos meses aparezcan ya en las filas de afiliados de algún partido en donde el funcionario tenga su corazoncito político…
APUNTES.- El regreso del Festival Internacional de Danza Contemporánea “Lila López”, con todas sus presentaciones gratuitas, es sin duda un acierto de la actual administración en materia de cultura, área en donde avanzan los trabajos y a casi un año de labores se muestra que es de las dependencias en donde mejor le han agarrado el hilo y el ritmo de trabajo al mandatario estatal… En donde también parece que se están tomando las cosas con mayor seriedad que en sexenios anteriores, es en el Mecanismo Estatal de Atención a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, encabezado desde la Secretaría General de Gobierno, por el Subsecretario Jurídico, Ángel Gonzalo Santiago y Verónica Onofre Serment, recientemente se dieron algunas medidas en favor de una colega periodista y a diferencia de otras administraciones, se ha dado cabida a las denuncias y a las peticiones del gremio periodístico. Recordemos que la defensa y protección de derechos es imperante y por ello, esperamos que se mantenga esa postura de apertura y atención con seriedad a cada uno de los temas, durante todo el sexenio…
Hasta la próxima…

