
Si no ocurre nada extraordinario, hoy será electo José Luis Ruiz Contreras como Fiscal General del Estado, de entre la terna que envió el gobernador Ricardo Gallardo a la LXIII Legislatura.
La elección o designación de Ruiz Contreras como Fiscal, además de que ya se veía venir desde la salida de Federico Garza Herrera de la Fiscalía y su designación como encargado de despacho, se confirma al ser incluido en la terna por el gobernador como la primera opción de los diputados para elegir. Los otros dos candidatos fueron para cumplir con la integración de la terna.
El resto es historia, el cabildeo del coordinador del PVEM y presidente de la Junta de Coordinación Política, José Luis Fernández con las demás bancadas, que hoy tendrá que verse reflejado en la votación que se realizará en el Congreso y que será uno más de los acuerdos que le saque al gobernador por mayoría o por unanimidad. Hasta ahora ha entregado buenas cuentas.
Vendrán también hoy la definición de Magistrados del TEJA y ya el año entrante la elección de quien habrá de asumir las riendas de la Auditoría Superior del Estado, tema que no será del todo fácil.
La andanada contra la ex titular de la ASE, no fue del todo bien vista. Y no es que hubiera motivos suficientes para que dejara el cargo, la realidad es que el organismo fiscalizador se ha convertido en un gran gasto y una gran burla para la ciudadanía, que tenía más datos de la corrupción por las investigaciones hechas por ciudadanos y por la prensa, que por el trabajo de los auditores.
La salida de la Auditora, podría ser la justificación del nulo accionar del organismo fiscalizador, pero ella solo era la cabeza, si algo se requiere es una sacudida fuerte a la ASE para que deje de ser un organismo pasalón, que solo se ha convertido en la agencia de colocaciones de los diputados en turno y que ha engrosado su nómina, pero no ha aumentado su labor fiscalizadora.
De nada servirá que se quite a quien comanda, si quien hace la labor de revisión no cumple con su trabajo de manera adecuada.
Y de nada servirá que se ponga a alguien “a modo” o “afín” a la administración en turno, porque el trabajo de revisión quedaría en duda desde su designación…
Hasta la próxima…

