
– Más de 20 mil mujeres formaron la marea morada que inundó calles, con mantas, pancartas, cantos, bailes y gritos de exigencia a una sociedad y autoridades, que les adeudan mucho.
Paco Ramírez/SLAT
San Luis Potosí, SLP.- El Sol en pleno, era agobiante, pero no brilló más que ellas. Las 15:30 horas y una temperatura de 35 grados centígrados, enmarcaron el inicio de la reunión, el Jardín de Tlaxcala, el punto de la misma.
Se agruparon, se organizaron y de pronto la calle estaba llena, el contingente comenzó a tomar forma, al frente madres, padres y familiares de víctimas; enseguida, madres con sus hijas e hijos; luego se fueron acomodando las demás agrupaciones y colectivas, se fueron unificando, en una gran columna que ya era de varias cuadras, para comenzar la marcha.

16:30 La gran columna morada comenzó a desplazarse por el carril que va de norte a sur en el Eje Vial, mientras algunas que apenas habían llegado, corrían a incorporarse a esta ola morada que en cuestión de minutos llenó con protestas, con exigencias, con denuncias, con gritos, pero también con cantos, con bailes, con brincos, con alegría, con unidad, toda una vialidad, que tuvo que detenerse para verlas pasar, para entender, que a ellas, les debemos mucho como sociedad.
17:00 El Sol seguía cayendo a plomo y la gran columna serpenteaba por el irregular trazado del Eje Vial, llegando a La Fiscalía General del Estado, ahí ya ocupaba los dos carriles completos y la parte final apenas venía en Reforma. Los gritos de “vivas se las llevaron, vivas las queremos” y “justicia, justicia”, inundaron el lugar, la intervención a la sede la Fiscalía, fue con tranquilidad, mientras se pasaba lista de las víctimas de feminicidio y todas respondían: “Tu familia está en la lucha”.

17:30 El recorrido siguió, por Eje vial hasta La Alameda, donde entraron hacia la Plaza del Carmen, enfilaron por la calle de Iturbide inundando el Centro Histórico de color morado y de miles y miles de mantas y pancartas que entre otras cosas decían: “Merecemos vivir sin miedo”, “Soy el grito de las que no están”, “mi vida tiene valor, mi cuerpo, no tiene precio”, “de camino a casa quiero ser libre, no valiente”, “las niñas no se tocan”, “el silencio termina en mi generación”, “hoy grito, por mi niña interior que no pudo”, “protesto porque cuando me pasó a mi, sentí culpa”, “si mañana falto, quemen todo”, que portaban niñas, adolescentes, amas de casa, profesionistas, madres, hijas, abuelas, todas unidas.
18:00 La cabeza del contingente llegó a la Plaza de Fundadores, mientras la cola seguía en Eje Vial, así de grande fue la marcha del #8M y así de grande la fuerza de las mujeres para hacer visible la desigualdad, el abuso, el acoso y la violencia que sigue vigente. Los casos de acoso y encubrimiento en la UASLP fueron exhibidos y plasmados en la fachada, del Edificio Central, el enojo creció cuando desde dentro se activaron extintores contra las manifestantes, que aún así continuaron con la intervención. Luego, el contingente siguió su camino.

18:30 La marea morada llegó a la Plaza de Armas, el punto final del recorrido, en el memorial de las víctimas de feminicidio, pero la plaza quedó chica, las vallas que cercaban el frente de Palacio de Gobierno estorbaban y poco duraron en su lugar, la fuerza de las mujeres fue mayor y terminaron doblegadas ante el paso del contingente, que liberó el espacio para ser tomado por las mujeres y su manifestación, ahí también hubo intervención, hubo fuego, hubo gritos, hubo cantos y hubo exigencias.
Las mujeres de la marcha se abrazaron con las mujeres policías, que ataviadas con equipo táctico y escudo, resguardaban el frente del Palacio de Gobierno, no se enfrentarían mujeres con mujeres. El contingente siguió llegando a ese punto, algunas se comenzaron a dispersar, otras se quedaron más tiempo, haciendo suyo el espacio.
19:30 El Sol ya no brillaba en el cielo potosino. Pero ellas, seguían brillando.







